Cuando recorremos el lineal de zumos nos damos cuenta de la gran variedad de oferta que existe. Los hay de mil sabores, de mil tipos y de mil precios. A simple vista, puede parecer que todos son lo mismo: fruta exprimida, pero rara vez es así. Bajo etiquetas simpáticas, diseñadas con un márquetin brutal, muchas marcas se venden como fruta fresca cuando la realidad es más bien otra

Hoy te enseñamos a identificar estos intrusos del lineal.

El intruso es aquel que se hace pasar por una cosa que no es. (¡Como el que se esconde entre la tripulación del popular juego Among Us!)

Imagínate una botella de zumo con la imagen de unas naranjas bien jugosas y apetecibles, que además indica que han estado maduradas al sol y que llevan vitamina C, nosotros mismos, visto así, pensaríamos que es el zumo más puro y saludable de todos, peeeero ¡ojo!

Gira la botella y busca los ingredientes: Verás que en algunos casos están estratégicamente escondidos y escritos con letra muuuuy pequeñita. ¡Se las saben todas! Al leerlos retomamos nuestro poder y podemos decidir con conocimiento real.

Cuando aparezca ‘zumo a partir de concentrado’ es que este zumo se ha elaborado de la siguiente forma:

A través de un proceso de evaporación se extrae hasta un 85% del agua del zumo, convirtiéndolo en “polvo de zumo”. Este proceso de evaporación provoca pérdida de nutrientes que a menudo se compensa con la adición de aromas artificiales, pulpas y vitamínicos.

Para conseguir convertir estos “polvos” en zumo, se envasan añadiendo agua y azúcares. De esta manera consiguen un producto que dura mucho y de aspecto muy vistoso.

Esto permite reducir los costes del transporte, por lo que, cuando un zumo es a partir de concentrado lo más seguro es que la fruta haya sido cultivada bien lejos de nuestro país (normalmente Brasil o zonas del Caribe) con unos costes muy bajos.

Esto no solo perjudica nuestra agricultura local, sino que resulta una opción muy poco sostenible.

¿Y si leemos Néctar de frutas?

Este producto es un zumo, pero de peor calidad y más barato. Solamente la mitad es en realidad zumo. El resto es agua y azúcar o edulcorantes, con los aditivos que cada marca decida. Evidentemente, salen mucho más baratos de producir que un zumo 100% exprimido, pero a menudo el precio es muy similar. En general, la parte de fruta es zumo a base de concentrado o elaborados a partir de la pulpa de la fruta.

​La palabra ”Néctar” en la etiqueta, pues, no nos indica más calidad. ¡No te dejes engañar!

 

Zumo 100% exprimido

Es el que más se parece al zumo que harias en casa o el que te sirven el bar exprimido a máquina. En este caso, se exprime directamente la fruta, sin procesos de concentración. En la etiqueta suele poner, por ejemplo, “100% naranjas exprimidas”, o la fruta que sea. Si nos fijamos en los ingredientes, veremos que lo único que contiene es fruta.

Zumo 100% exprimido Casa Amella

Si decidimos elaborar e introducir al mercado zumos bajo la marca Casa Amella es porque sabíamos que podíamos aportar valor.

Buscamos la mejor fruta ecológica fresca, madurada al sol y cultivada aquí; de fincas familiares. La exprimimos y envasamos el jugo sin añadir ningún tipo de aditivo. Las esterilizamos con un proceso similar al baño maría y te lo servimos en botellas de vidrio porque es ¡el envase más sostenible y saludable! además etiquetamos con la máxima claridad y simplicidad, así tu no tienes que preocuparte por nada.