Es cierto que en verano disponemos de menos hojas verdes, más propias de las estaciones frías, pero eso no significa que nos tengamos que olvidar de las ensaladas. Al contrario! Es la estación del año en que más variedad de fruta encontramos, la disfrutaremos más, nos refrescará y nos aportará grandes cantidades de antioxidantes con los que combatiremos los efectos del sol y los radicales libres.

La fruta, cosechada en su mejor momento de maduración, es más digestiva y rica en compuestos beneficiosos. Es mejor consumirla con piel, ya que es donde se almacena la mayor carga de sustancias activas de la fruta. Por eso es tan importante que sean de agricultura ecológica, ya que es la única manera de evitar los pesticidas.

Al margen de la fruta la ensalada es uno de los platos más inclusivos, permite incorporar ingredientes de todo tipo. Uno de los elementos indispensables es el aceite, bueno para la ensalada y muy bueno para nuestro organismo. Es básico escoger un buen aceite, que servirá para dar sabor, aroma y textura. Además, nos ayudará a mantener el equilibrio de los lípidos, colesterol y lipoproteínas que circulan en la sangre. También proporciona a nuestro organismo las vitaminas A, D, E y K.

Os recomendamos el aceite de oliva virgen extra D.O.P. Siurana de Casa Amella para aliñar el verano y la vida.