Para frenar el cambio climático además de cambios de hábitos en los consumidores es necesaria voluntad política. La Cumbre del Clima celebrada en Madrid a finales del año pasado se esperaba más implicación en favor de las decisiones necesarias para el cambio de rumbo de la economía para la protección del Planeta. Queda programada la cita para finales de este año 2020 en Glasgow.

Alimentación Bio

Un factor de primera en la lucha contra la agonía de suelos, contaminación de acuíferos y salubridad ambiental en general es la apuesta firme y decidida por la producción de alimentarias basada en los principios bio , que implica el respeto a los ciclos naturales, la eliminación del uso de productos químicos sintéticos y del cultivo de plantas modificadas genéticamente. El consumidor tiene aquí su fuerza, al demandar productos sanos, nutritivos, que defiendan la salud de su familia y de su entorno. El aumento de la conciencia sobre el papel que juega el tipo de alimentación en la protección de la salud del planeta está propiciando el crecimiento de los llamados vegetarianos y veganos, (también los flexiterianos, aquellos que, aún sin eliminarlo del todo, reducen el consumo de alimentos derivados de la explotación o captura de animales), los cuales, con su elección alimentaria, colaboran en la reducción de los residuos nocivos que genera la pesca y la ganadería.

Contaminación por plásticos

Hay más de mil tipos diferentes de plásticos, pero en su mayor parte son derivados de combustibles fósiles vírgenes.

Los graves problemas de acumulación de residuos plásticos vienen de un lado de los artículos de un solo uso y de la falta de reciclaje, ya que persisten en la naturaleza sin degradarse cientos de años. Otro factor preocupante es el de algunos aditivos que se utilizan en plásticos como el Bisfenol A (BPA) con efectos nocivos para la salud humana, de los otros animales y del entorno.

Economía circular

Una parte de la solución puede ser dirigirse hacia una economonia circular, que nos lleve a compartir, prestar, reutilizar, reparar, renovar y reciclar, reduciendo el mabaratament al mínimo.

Usar el mínimo, reutilizar al máximo, y lo más importante, no deshacerse de nada inconscientemente sin saber dónde irá a parar.

Consumiendo productos Bio votamos por un trato respetuoso con el suelo y el agua, contribuimos al mantenimiento y mejora de la biodiversidad ya la diversificación de los cultivos dando una mejor vida a agricultores ya consumidores.

Fuentes: BioEcoActual