El 25 de marzo de 2021 la Comisión Europea presentó su Plan de Acción para el desarrollo de la producción ecológica y ayer se presentó en España a cargo de la asociación Asobio.


Tal como mencionó el D. José Miguel Herrero Velasco, director general de la Industria Alimentaria del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, el sector ecológico crece cada vez más, las cifras no dejan de aumentar y es esencial la máxima transformación verde de la economía.


Diego Canga Fano, consejero principal de la Dirección General de Agricultura y Desarrollo Rural de la Comisión Europea, fue el encargado de explicar el Plan de Acción Europeo durante la conferencia. Los objetivos principales de este plan son aumentar la producción y el consumo de productos ecológicos, llegar al 25% de la superficie agrícola con calificación de agricultura ecológica para 2030, así como aumentar significativamente la acuicultura ecológica. El pacto verde se basa en la estrategia «De la granja a la mesa» y en promover la biodiversidad.


Este plan, como cualquier otro, tiene ventajas como que ofrece una estabilidad jurídica para los agricultores que se plantean la conversión, confianza pública en los productos ecológicos y reconocimiento público del logotipo ecológico, entre otros. Pero también hay inconvenientes como que los estados miembros cada uno tiene un punto de partida diferente y que el riesgo de fraude es muy elevado.


El enfoque del plan es global, desde el consumo, la producción y la sostenibilidad. Se necesita una amplia participación de las partes interesadas, ya que si no no será efectivo. Se quiere reforzar la cadena de valor respetando los costes de producción, se dará máxima importancia a la investigación y la innovación (el 30% del presupuesto) y la mejora del uso de los recursos naturales (minimizar plásticos, agua, energía… ).


Es esencial promover la agricultura ecológica, informar al cliente de los productos ecológicos, las medidas que se toman, de sus beneficios… A la vez intentar impedir el fraude, por ello se hará una fuerte supervisión de los sistemas de control nacional y de terceros países, políticas de prevención de fraude, sanciones… También se quiere hacer más accesibles los productos, tanto por precio como por disponibilidad en las tiendas.


Otra de las acciones que se quiere llevar a cabo con este plan, es mejorar la trazabilidad. Así como fomentar la conversión, la inversión y el intercambio de mejora de prácticas entre la Unión Europea y los estados miembros. Conseguir una transparencia del mercado. Apoyar la cadena alimentaria y mejorar la alimentación de los animales. Reforzar la transformación local y fomentar los circuitos comerciales de proximidad. Ayudar a los Estados miembros a desarrollar medidas para la agricultura ecológica en las zonas rurales, así como promover la igualdad de género y el empleo de jóvenes agricultores.

El último eje que comprende el Plan de Acción es la reducción de la huella climática y medioambiental. Enriquecer la biodiversidad genética y aumentar el rendimiento, apoyando la investigación y la innovación. Promover un uso más eficiente y sostenible del agua, un mayor recurso a las energías renovables y el transporte limpio y una menor liberación de nutrientes.