¿Sabes por qué?

Porque por allá el 2002 nos costaba encontrar productos ecológicos,  con ingredientes de procedencia local y sin aditivos químicos.  Así fue como nació Casa Amella, con el empeño de contribuir a una alimentación más sana, segura y sostenible.

Sabemos que los alimentos influyen en nuestra salud. La OMS reconoce que el 80% de las enfermedades tiene que ver con malos hábitos alimentarios. La respuesta es una dieta bio, local,  y 100% vegetal.

En Casa Amella somos BIO porque es la manera de actuar más respetuosa con el medio ambiente y con la salud. Porque no se  emplean ni abonos ni pesticidas tóxicos y, en el caso de los vegetales, no proceden de semillas modificadas genéticamente.

En Casa Amella garantizamos el origen LOCAL y de temporada porque nos aportan los nutrientes que necesitamos según el clima en el que vivimos. Además al estar producidos cerca de la zona donde vivimos ayudamos a reducir los índices de contaminación, que resultan a la hora de transportar alimentos de una parte a otra del mundo, y estos son realmente alarmantes. En el caso de los aviones, el combustible produce gases de efecto invernadero, principalmente dióxido de carbono (CO2) que contribuyen al calentamiento global.

En Casa Amella solo elaboramos productos 100% vegetales. Pensamos que el mejor lugar para los animales no es precisamente el plato por lo que no utilizamos ningún ingrediente de origen animal. La alimentación vegetal es la más sostenible y saludable porque tiene un bajo impacto en el medio ambiente: reducción del gasto energético, ahorro de recursos hídricos, mas zona cultivables para alimentación humana, menos residuos ganaderos, menos crisis alimentarias como las porcinas… Pero también desde el punto de vista de nuestra salud una dieta más vegetal es incuestionablemente más saludable.

Creemos en mejorar el bienestar de las personas y del planeta contribuyendo a cambiar el sistema, elaborando alimentos ecológicos, locales y 100% vegetales.