El Bisfenol A (BPA) es un compuesto químico muy utilizado en la fabricación de plásticos. Está presente en multitud de envases alimentarios como las latas de refresco, latas de conserva, en los envases de plástico duro, como serían los botellas de agua, los bolis … También es encuentra en envases alimentarios, los tickets de supermercado o al material escolar. Numerosos estudios confirmen que el BPA tiene efectos nocivos sobre la salud de las personas, incluso en dosis muy bajas, sobre todo para las personas en desarrollo, como la población infantil. Los relacionan con varios tipo de cáncer (especialmente el de mama), la diabetes tipo 2, la obesidad y efectos tóxicos para la reproducción.

 

La presión científica y social obligó la prohibición de BPA en biberones en 2011 debido a que los efectos de esta hormona sintética son especialmente graves en niños y niñas menores de 3 años.

 

A pesar de la evidencia,la Comisión Europea sólo restringe la cantidad de este tóxico en los envases alimentarios pero no lo prohíbe, desobedeciendo las demandas de las organización de salud y medio ambiente. Es decir, seguirá migrando Bisfenol A en los alimentos, pero en menor cantidad.

Solo algunos estados, como Francia y algunos fabricantes han prohibido la utilización de Bisfenol A en los envases alimentarios por considerarlos perjudiciales para la salud. La legislación española no contempla la prohibición de este componente.

 

Por lo tanto, la única opción segura es evitarlo, como hemos hecho siempre en Casa Amella, y desde que creamos nuestro propio obrador vegano, en 2012, hemos velado para que todas las tapas de los envases de vidrio de todos los productos sean libres de este componente y te informamos en la etiqueta.

 

A la secció dedicada al Bisfenol A en el blog de Ecologistas en Acción es pot llegir més sobre estudis que rastregen la presència d’aquesta hormona sintètica en productes inimaginables.